| El conocimiento del término
Yoga (Unidad) en la sabiduría Suddha, constituye la máxima
importancia filosófica pues el es indicativo del logro de
la finalidad última en la manifestación e inmanifestación,
tanto desde el punto de vista humano como del proceso cósmico
y de ambos a la vez.
Como ciencia el Yoga es de por sí integral, por lo tanto
es impropio hablar de Yoga integral, porque esta expresión
permite inferir la posibilidad de que exista un “yoga parcial”
cosa inexistente. Yoga de por sí indica máxima extensión
y plenitud, imposible de empequeñecer y de agrandar, cualquiera
que fueran las condiciones en que se emplee ese nombre. El nombre
de Yoga contiene cierta fuerza y poder propios; no necesita de ningún
apelativo para hacer resaltar su inherente valor total y absoluto,
pues esta es la única cultura verdadera del hombre integral.
Esto quiere decir que para hacer íntegro al hombre, en la
máxima acepción de la palabra, el único medio
es el Yoga. Y es evidente que por ahora el hombre dista mucho de
ser íntegro. Las expresiones Karma-Yoga (Yoga de la Acción),
Bhakti-Yoga (Yoga de la Devoción), Gnana-Yoga (Yoga del Conocimiento),
Hatha-Yoga (Yoga corporal) y demás no tienen ningún
valor concreto por sí mismas, sólo valen como procesos
parciales de esta plenitud, plenitud que abarca todas las ramas
del pensamiento y la acción, sin excepción alguna.
Esta plenitud constituye exactamente el objetivo final del Yoga
(Suddha Dharma).
Como el Yoga es una cultura integral, resultan infructuosos todos
los empeños, si sólo se atiende y se desarrolla una
parte de ella, confundiendo esa parte con el todo por el solo hecho
de que lleva unida la palabra Yoga. Las partes del Yoga son infinitas,
y siempre serán infinitas como campo de análisis para
llegar al Yoga; porque ha de saberse que el esfuerzo yogui de análisis
es un proceso por el cual se logra un efecto inteligente, gracias
a la influencia sintetizadora innata de tal proceso, que relaciona
las diferentes partes al todo inseparable y eternamente existente.
Semejante análisis es lo que técnicamente se denomina
Sankhya y va siempre íntimamente ligado al Yoga. Estos dos
términos Yoga y Sankhya o Síntesis y Análisis
como también se llaman, solamente son dos diferentes modos
de abordar la cultura integral, y van eternamente unidos; no se
les debe separar de ninguna manera, porque, si tal cosa se hiciese,
se malograría la verdadera comprensión y entonces
el conocimiento resultante sería incompleto e inexacto. Sankhya,
en este caso, se convierte en un mero análisis especulativo,
sin mérito alguno aunque con el altisonante título
de “filosofía”, en tanto que Yoga se desvirtúa,
pierde su naturaleza integral y necesita de frecuentes bautizos,
en cada uno de los cuales se le pega algún nuevo epíteto.
Esto constituye un concepto absolutamente errado de la “Yoga-Vidya”
(Sabiduría Yóguica), además de significar una
aplicación incorrecta de sus doctrinas esenciales. Esta cultura
es la más grandiosa Ciencia de la Vida, ella nos rinde los
sanos frutos de un análisis sintetizador para cada aspecto
de la vida, considerada ésta en su integridad.
Este es el Yoga verdadero y no obstante su inmensa amplitud, se
ha declarado autorizadamente que este Yoga es lo más fácil
de alcanzar y, a la vez, lo más agradable de seguir y practicarTenemos
las palabras del propio Señor Krishna de que el Yoga es la
más estimulante de las prácticas. En ese libro de
libros que se titula Srimad Bhagavad Gitá, la mas preciada
posesión del hombre por los siglos de los siglos.
(Extracto de Lo Fundamental en el Yoga por Sri Yanárdana) |