El principio básico del Suddha Dharma
Mandalam o Ley de Trascendencia, es que la realidad del Universo
con sus procesos evolutivos es una expresión natural de la
Trascendencia Divina. Suddha Dharma excluye de sus enseñanzas
la doctrina de la ilusión cósmica o temporal, o aquella
de la eterna condenación, ni siquiera de los peores pecadores;
hace hincapié en la necesidad de actuar coordinadamente,
con miras a la realización progresiva del destino de cada
cual, sin excepción alguna, que consiste en el logro de la
beatitud. Casta y sexo son meros incidentes que dependen de la naturaleza
de las acciones humanas y no del mero hecho de nacer, según
los principios del Suddha Dharma.
Suddha Dharma niega que haya oposición alguna entre los valores
espirituales y temporales y recalca cuán necesario es estar
siempre conscientes de la existencia de Dios en el ser humano y
en la naturaleza.
Como remedio soberano para curar los males que tienden a desvirtuar
la realización progresiva, el Suddha Dharma insiste en la
necesidad suprema de que todos ofrezcan a la Luz que existe en cada
uno, la entrega entusiasta y completa de su propio ser, sintiendo
que es la Divinidad la que mora en si mismo y en todos los seres.
Exaltación y adoración consisten en la devoción
a la Divinidad, tanto en su aspecto manifestado (creacional) como
en el Inmanifestado (potencial), y en la relación que estos
tienen con el aspecto Trascendente.
Independientemente del origen del individuo o de su medio ambiente,
el saber y únicamente el saber, constituye la exclusiva y
distintiva marca de la categoría del individuo en la vida
y en la sociedad.
Los Maestros o Suddhacharyas siguen un Dharma eterno (ley natural)
y cuádruple y le piden a los aspirantes que lo cumplan en
su vida diaria:
1.- No violencia de pensamiento, de palabra o de acción;
(AHIMSA)
2.- Veracidad, la cual contribuye a incrementar el bienestar del
mundo; (SATYAVACHANAM)
3.- Servicio al mundo en la medida de la capacidad personal, (LOKAKAINKARYA).
4.- Veneración y adoración al Principio Raíz
(Paramatman) que existe en todas partes y está inmanente
en todos los seres como unidad absoluta. (PARAMATMOPASANA)
El principal objeto de este Mandalam consiste en ayudar a todos
los seres humanos, de tal manera que se capaciten para lograr una
vida divina aquí, y también para dotar un cuerpo de
Maestros Yoguis como en los tiempos de antaño, de modo que
puedan ser los portadores de la antorcha de la sabiduría
espiritual y efectuar el trabajo de predicar el evangelio de amor
y de paz, como también de enseñar el divino orden
que gobierna al mundo.
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